¿Ya has pensado cómo irás al trabajo cuando la gasolina esté a 1.50€ el litro? ¿Cuánto pagarás al mes si nos suben la electricidad un 65%? ¿Cuánto pagaremos por los tomates de Almería? ¿Las fresas de Huelva? ¿plátanos canarios? ¿Cuánto costará el pan si escasean pesticidas y fertilizantes sintetizados a partir de petróleo y gas natural?
Durante las últimas vacaciones, mi mujer y yo nos acostumbramos a escuchar la radio durante la noche. En una casa con energía solar y micro-hidráulica, no nos podíamos dar muchas alegrías energéticas. De hecho, la "alegría" de poner la nevera a potencia 3 agotó por completo las baterías y nos quedamos una noche completamente a oscuras. En un escenario de Oil Crash escucharemos bastante la radio. Ya sea para reducir la factura eléctrica, ya sea por la escasez energética, la radio se impondrá a la televisión. Nos haremos todos radio-oyentes.
Un concepto completamente diferente es el del "radioescucha", sinónimo del "radio aficionado". Invento de albores del siglo XX, y de gran impacto en el desarrollo tecnológico del siglo pasado, la radio-comunicación "amateur" nos irá de perlas para mantener conectadas las áreas rurales con las ciudades. Como comentaba no hace mucho, el robo de cobre en las zonas rurales en Catalunya se ha disparado. En algunos de esos pueblos han estado hasta diez días sin telefonía fija.
La ventaja del radio aficionado es que la infraestructura es completamente local, pero su alcance, dependiendo de la tecnología utilizada, de largo alcance. Así que, con fuentes locales de energía, y sin necesidad de estaciones repetidoras intermedias, se podrán mantener conectadas comunidades que, de otra manera, podrían quedarse aisladas.
Evidentemente, esto no es un llamamiento a que todo el mundo se haga radio aficionado (sobre todo teniendo en cuenta de que policía y hospitales locales mantienen sus propias infraestructuras de radiocomunicación), pero sí que es un aviso para que que todos aquellos que tengáis una amistad a punto de deshacerse de su equipo ... pues que no lo haga. En mi pueblo, las antenas de los radio aficionados van desapareciendo poco a poco.
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Te copio alto y claro. El Comandante, de hecho, fue radioaficionado muchos años, ya le diré.
ReplyDeletePues a estos de la noticia sí que no les quedó otro remedio...
ReplyDeletehttp://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20100907/53997169902/la-crisis-economica-hace-aflorar-a-los-pobres-energeticos-sebastian-manuela-martorell-la-vanguardia-.html
¿Un anticipo de lo que se avecina?
No habrá cobre ni circuitos integrados para tantas, hombre. Además, simplemente habrá un radioficionado por pueblo. Como antaño...
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