Dicen que si en el fútbol de primera división tuvieran lugar los eventos que tienen lugar durante los partidos de fútbol de tercera división (inseguridad, agresiones a árbitros y jugadores, falta de control sobre el contenido de las actas arbitrales, y otros comportamientos deleznables), cancelarían el campeonato.
Digo esto porque, como ya comenté en un blog amigo, he empezado a ir a los plenos de mi ayuntamiento. Verguenza ajena ! La falta de respeto, algún que otro insulto, las insinuaciones de corrupción, los discursos vacios sin otra intención que el lucimiento propio han sido la norma. En total, un espectáculo en el que el acto político se ha convertido en un lujo para los protagonistas.
Preocupante ya, que en el contexto del Peak Oil, podríamos encontrarnos en la situación en la que las autoridades locales tendrán que tomar un gran protagonismo para garantizar la seguridad de los habitantes de las poblaciones ante posibles situaciones de colapso del sistema de distribución de alimentos y aún un peor situación de colapso del estado (Cómo es un colapso).
Suerte para ellos que el público en la sala era más bien escaso y, en muchos casos, compañeros de partido. Porque si mis conciudadanos lo hubieran visto ... no sé si volverían a votar.
