Sunday, April 18, 2010

El fin de la exploración espacial y el coche eléctrico

Corren malos tiempos también para la exploración espacial. Se espera que este 2010 sea el año en el que finalmente se cancelará el programa de las lanzaderas espaciales de la NASA. Operacionales desde 1982, dejarán de volar tras 134 vuelos. La historia lo dirá, pero hoy se considera este programa como un fracaso: 1) pocos vuelos (en su diseño se presumía que el sistema permitiría 55 misiones anuales, aunque en la práctica no más de 9 lanzamientos al año han sido realizados); 2) excesivamente costoso (los trabajos de mantenimiento tras cada vuelo son muchísimo mayores de lo que se presuponía); 3) poco seguro (antes del desastre de la Challenger, las estimaciones teóricas de la NASA eran de un accidente cada 100.000 vuelos. Nada que ver con los dos trágicos desastres en 134 vuelos). En un ejercicio de excesiva autocrítica, el director de la NASA, Michael D. Griffin, dijo en 2007:
"Si hubiéramos continuado con el programa Saturno en lugar de cancelarlo por el programa de las lanzaderas, hoy estaríamos en Marte y habríamos acumulado décadas de experiencia en misiones de larga duración tanto en órbitas terrestres como en exploración lunar."
Digo excesiva, porque los rusos han seguido con el mismo sistema que en los años 60 y tampoco han ido mucho más lejos.

Sigamos: Así, que si los yanquis cancelan el programa de las lanzaderas, ¿es que ya tienen un sustituto? Sorprendentemente no. Con años de retraso, en el 2005 NASA empezó a desarrollar el proyecto Constellation, que incluye dos diseños de cohetes: el ARES-I (para personas) y el ARES-V (para carga). En enero del 2008 detectan un muy serio problema de diseño en ARES-I (gravedad 4 en una escala de 5). A finales de 2009 se estimó que el primer vuelo tripulado de ARES-I no será hasta el 2017-2019. En febrero de 2010 el presidente Obama presenta una propuesta para cancelar la totalidad del programa, aunque luego lo modifica para proponer únicamente la cancelación de ARES-I y propone que NASA debería contratar empresas privadas para enviar astronautas a la estación internacional espacial. En su justificación, Obama hace notar que:
"el envío de astronautas a la estación internacional no supone ningún avance tecnológico"
Y aquí está el quid de la cuestión porque ¿Para qué sirve la exploración espacial? Aparte de (que tampoco es poco) revolucionar las telecomunicaciones, permitir mejoras en las predicciones meteorológicas, y permitir lanzar un misil (e impactar) contra un coche que circule por la carretera más remota del planeta, la exploración espacial ha sido utilizada principalmente como motor de innovación tecnológica. En muchas misiones espaciales, se ha ganado más durante el proceso de construir los instrumentos que con el estudio de los datos con así obtenidos. De todas maneras, en las preocupaciones diarias nuestras poco nos importa si la radiación de fondo no es isotrópica, si la superficie de Titán es de metano líquido, o si Plutón es, o no, un planeta.

En la misma clave cabe interpretar la tozudez de los gobiernos de la Unión Europea en incentivar el coche eléctrico: el objetivo no es el coche en sí mismo, sino las tecnologías que se investiguen para llevarlo a cabo.

Quiero pensar que los gobiernos saben de la inviabilidad del coche eléctrico (puesta de manifiesto por Antonio en dos brillantes análisis: "Cinco poderosas razones por las que el coche eléctrico no llegará nunca" y "El coche eléctrico, un grave error"). Lo malo es que, a diferencia de la exploración espacial, tener o no de un sistema de transporte que no dependa de los combustibles fósiles es de vital importancia para el bienestar cotidiano: no sólo para ir a trabajar a la ciudad si se vive fuera, sino también para que se llenen las estanterías de los supermercados.

Independientemente de la investigación llevada a cabo en el desarrollo del coche eléctrico, los coches que veremos en nuestras calles en el futuro próximo serán más cercanos a un Seat 850 que al estilizado Nissan Leaf. Con esto quiero decir que el coche volverá  ser lo que era (un medio de locomoción) en detrimento de lo que es hora (un fin en sí mismo): desaparecerá toda la electrónica, la comodidad, el aire acondicionado, las televisores en los asientos traseros, el maletero grande, etc. para obtener un vehículo más eficiente (al disminuir el peso), con menos averías (menos equipo) y, en definitiva, más barato de comprar y mantener ... durante un tiempo.


 

Thursday, April 15, 2010

Viento del Pueblo

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Miguel Hernández (1936)

Saturday, April 10, 2010

El colapso de la Unión Soviética, Galbraith y Sarkozy

Me dicen tanto Mikhail como mi hermana que el colapso de la Unión Soviética se debió a muchos factores. Leyéndo el libro que Blas me recomendó, y luego prestó, (La cultura de la satisfacción) encontré este texto:

"
El sistema de planificación y control del socialismo funcionó muy bien para la construcción de los sectores del transporte, del suministro eléctrico, del acero y de otras industrias básicas y, en la Unión Soviética, de la inmensa industria armamentista que hizo retroceder a los ejércitos de Adolf Hitler y desafió luego, en la tecnología espacial, a Estados Unidos.

El sistema fracasó porque no funcionó con eficacia en el sector agrícola en aquellos países en los que el socialismo se extendió a su reacia industria de transformación de productos agrícolas y a su comercialización. La agricultura funciona bien sólo bajo una forma ampliamente aceptada y conocida de explotación, la del propio campesino sobre sí mismo, su familia y sus braceros contratados."

Luego, Galbraith cita varios factores adicionales que conllevaron al colapso de la Unión Soviética. Nota aparte: se acaba de dar un ejemplo más de la curiosa ley de Godwin ("A medida que una discusión en internet se alarga, la probabilidad de citar a los nazis o Hitler tiende a uno").

Bueno, la cosa es que un día o dos después de estar leyendo el libro, oigo ésto en Catalunya Informació mientras volvía de las clases de obediencia del chucho. El programa: L'Economía i Empresa, que dirige Alex Bosch, y el día fue el 01/03/2010. La grabación se puede escuchar aquí. Curiosamente el primer tema que tocan es el del precio del cobre. Total, que aquí hay una transcripción de la parte que quería indicar:

"Aquesta setmana s’ha inaugurat a Paris el Saló de l’agricultura, una tradicional cita que, més enllà de l’aparent imatge folklòrica, és una trobada imprescindible per a mesurar l’estat de salut del sector agrícola francès. I els números aquest any no donen un panorama gaire positiu als productors. Corresponsal a França, Maria Rovira, bona nit:

Bona nit. Durant més de dos anys el president Nicolas Sarkozy ha expressat repetides vegades que un dels eixos del futur econòmic de França és la revitalització dels sector agrícola. Però les intencions de Sarkozy s’estrellen contra la política agrícola de la Unió Europea. I sobre tot a una implacable llei de mercat mundialitzat que submergeix els productors francesos dins una manca permanent de competitivitat. Tot i els considerables esforços de pagesos i ramaders, els baixos preus dels productes provinents del Brasil, dels sud-est asiàtic o d’alguns països de l’est d’Europa, fan impossible una sortida de futur raonable al camp francès. Es així que l’any 2009 el salari mitjà d’un agricultor ha baixat un 34%, quan ja el 2008 havia caigut un 20%. El sector més tocat però pel fenomen és el làctic, amb una baixada, només pel 2009, del 54%. El govern francès s’està trobant amb el fenomen creixent d’explotacions que tanquen l’activitat o, el més preocupant encara, d’agricultors vivint sota el llindar de pobresa del país. Els agricultors i ramaders s’han enfrontat a una situació que no havien patit els seus pares ni els seus avis. La incertesa de que amb quina quantitat de diners passar el mes i una inestabilitat sotmesa a continues alteracions."

Y la pregunta es: ¿Por qué diantres estoy hablando de la agricultura en un blog sobre el petróleo?

Uno de los problemas que acentuará la falta de combustible barato ha sido precisamente el hecho de que el combustible era barato. Si el petróleo está a $40 el barril, ¿vale la pena para una empresa privada el hacer inversiones ultra-millonarias para sacar un producto que se vende barato? (el coste anual de mantener una plataforma de petrolífera en el Mar del Norte es mayor que el presupuesto anual de toda la NASA). Obviamente, la respuesta es no, y esto se ha traducido de que hubo un parón en la inversión petrolífera y ahora no hay suficientes pozos listos para entrar en producción para poder mantener el volumen de producción mundial. Pues bien, esto se puede también aplicar a la agricultura. El bajo nivel de vida en las zonas rurales provocado por un petróleo barato, está acarreando la paulatina desaparición de los agricultores. Y con ellos desaparecerá el conocimiento para producir localmente alimentos a gran escala (suerte que mi vida ahora no depende de los guisantes que hemos plantado). ¿Qué pasará cuándo necesitemos aumentar nuestra producción local agrícola por falta de petróleo?

Pues eso.

Thursday, April 1, 2010

Pregunta y respuesta a la USGS

Las siglas USGS se refieren a la United States Geological Survey es una agencia científica del gobierno de los Estados Unidos. Su objetivo es el estudio del paisaje, los recursos, así como los desastres naturales que lo amenazan. La organización tiene cuatro grandes áreas de investigación: biología, geografía, geología e hidrología. Dicho esto, paso a traducir una pregunta y una respuesta que se encuentra en su página internet (aquí):

Pregunta: ¿Cuántos kilogramos de minerales se requieren , en promedio, por persona anualmente?

Respuesta: Para mantener nuestros estándares de vida, cada persona en los Estados Unidos requiere más de 21.8 toneladas de minerales cada año:


5700 kg de piedra
4257 kg de arena y grava
403 kg de cemento
127 kg de arcillas
190 kg de sal
140 kg de fosfatos
331 kg de no-metales
267 kg de mineral de hierro
33 kg de aluminio
10 kg de cobre
6.4 kg de plomo
5,9 kg de cinc
2,7 kg de manganeso
0,9 g de oro
9 kg de otros metales.

Adicionalmente,

3437 kg de petróleo
3467 kg de carbón
3621 kg de gas natural
0,11 kg de uranio

Monday, March 29, 2010

Producir petróleo a oscuras

De lo que se entera uno en las barbacoas familiares (donde el tema de conversación es, sin duda alguna, el peak oil, y donde algunos de mis familiares se están convirtiendo en verdaderos especialistas en la materia). Venezuela es el sexto (quinto hace apenas unos años) productor mundial de petróleo. Y es un ejemplo de la situación que denuncia Jeff Rubin en su libro "Por qué el mundo está a punto de hacerse mucho más pequeño": Los problemas del mundo occidental son: 1) La reducción de la producción de petróleo por parte de los países productores, y 2) el aumento del consumo de petróleo en esos mismos países productores. Ahora que he aprendido ha poner gráficas en el blog: ahí va una gráfica del U.S. Energy Information Administration (es decir, datos del gobierno norteamericano).

Estos datos nos muestran que el sexto mayor productor de petróleo tuvo su máximo de producción en 1997 (hace trece años), pero que, independientemente, aumenta su consumo interno de petróleo. Resultado: menos petróleo para exportar y más caro. Según el diario Financial Times (28 Abril 2006),
    Venezuela tuvo que comprar petróleo de Rusia para poder cumplir con sus pedidos.
Sólo ese dato nos muestra lo mal que está la cosa. Las razones de esa bajada en la producción es el agotamiento de sus campos de petróleo (una reducción del 25% anual) cosa que hace que Venezuela tenga que invertir 3000 millones de dólares sólo para intentar mantener su nivel de producción. Con ese dinero se podrían realizar doce túneles del AVE, al año, por debajo de la Sagrada Familia.

Pues bien, hace menos de un mes que el gobierno de Hugo Chávez ha hecho pública la lista de 80 empresas que más electricidad gastan (El País del 22 de marzo de 2010), amenazándolas con cortes de luz de hasta tres días o (en caso de reincidencia) suspensión definitiva de flujo eléctrico. El gobierno de Venezuela achaca esos problemas a la falta de lluvias provocadas por El Niño (mala suerte, ya que El Niño es un fenómeno periódico que se repite entre cada 4 y 7 años). Un profesor de Caracas vaticina un colapso energético antes de junio. En EL País de 24 de marzo de 2010 se lee: "Una semana entera festiva en Venezuela para ahorrar energía". Pero no hay que olvidar que, desde Febrero, en ciudades del interior de Venezuela se suspende completamente el servicio eléctrico sin aviso y por periodos superiores a las ocho horas, más un intento de racionar el servicio eléctrico en la misma capital de Caracas (El País de 10 de febrero de 2010).

Para hacer frente a la necesidad de generar energía eléctrica, el gobierno de Venezuela se ha lanzado a comprar equipos de generación termoeléctrica, con lo que el consumo interno de petróleo aumentará aún más: reduciendo la cantidad de petróleo disponible para exportar.

Una curiosidad: todas estas noticias de El País aparecen en la sección de "Internacional", y no en la de "Economía", no fuera que alguien atara cabos. Y yo pregunto, ¿y no ha solicitado Venezuela al gobierno español el extender la MAT hasta Caracas?

Saturday, March 27, 2010

¿Donde está mi coche volador?

"Where is my flying car?" es la broma habitual de aquellos que quieren poner de manifiesto el fracaso de la tecnología actual a la hora de hacer realidad las promesas de las visiones futurísticas que se hicieron a mediados y finales del siglo anterior. En el caso del coche volador no es que no lo hayan intentado: Han habido 104 intentos de coches voladores desde 1917, pero ninguno ha sido exitoso (ver aquí). Por otra parte Arthur C. Clark, que en 1945 propuso los sistemas de comunicación vía satélites, profetizó que los humanos tendríamos colonias en la Luna hacia el año 2001. Y, si bien todos los sistemas de control de comunicaciones, trafico, o complejos industriales tienen una fuerte componente informática, a H.A.L. ni se le espera.

Leyendo el libro
Peak Everything (Waking up to the Century of Decline in Earth's resources) de Richard Heinberg, me he enterado del estudio de J. Huebner de 2005 "A possible declining trend for World innovation", publicado en la revista Technological Forecasting and Social Change en 2005. Una copia puede leerse aquí. Los dos primeros párrafos de dicho artículo nos dicen:

"Existe un consenso generalizado de que la tecnología avanza a un ritmo exponencial y de que dicho avance seguirá hasta bien entrado un futuro distante. La hipótesis básica detrás de este punto de vista es que no hay un límite al avance tecnológico y, si lo hubiera, aún estaríamos lejos de alcanzarlo. La evolución de la innovación tecnológica desde el Renacimiento hasta nuestros días se examina aquí, proporcionando pruebas de que estamos más cerca de un límite tecnológico de lo que la gente supone.

Hay dos factores que limitan el avance tecnológico. El primero es el factor físico relacionado con las leyes de la física como, por ejemplo, la imposibilidad de crear una máquina del movimiento perpetuo. El segundo factor es el económico: aunque es posible excavar un canal desde el océano Pacífico hasta el océano Atlántico cruzando los Estados Unidos de costa a costa, no es económicamente realizable. Este artículo se centra en el factor económico, ya que éste se va manifestar mucho antes que el físico."


Vamos, que según J. Huebner nos dirigimos a un
Querer pero no Poder a escala planetaria. Una situación a la que no nos hemos encontrado antes en ningún otro periodo de la historia humana. El resultado más espectacular de Huebner es la gráfica de la evolución del número de avances tecnológicos de importancia divididos por la población mundial. Utilizando el catálogo de 8583 avances tecnológicos recopilados por otros autores, el resultado es el que muestra la gráfica: el cenit de los avances tecnológicos tuvo lugar en ... ¡ 1873 ! Desde entonces el ritmo de avances tecnológicos ha disminuido desde entonces y el ritmo actual de evolución tecnológica es similar al del siglo XVII.Por supuesto que esto no significa que tengamos una tecnología comparable a la del Renacimiento, ya que lo que aquí cuenta es la suma acumulada y no el valor instantáneo. Sin embargo, sí que es importante el concienciarse que los avances tecnológicos son mucho menores de lo que nos hacen creer y que nunca tendremos un coche volador. Ya que cualquier prototipo de los que existen o existirán serán demasiado caros y, por otra parte, la energía necesaria para hacerlos volar será accesible sólo para una pequeña minoría de multimillonarios.

Lo último sirve para enlazar con el tema de este blog: el cenit de la producción de petróleo. Para todos aquellos que contestáis que "seguro que se inventan algo para sustituir el petróleo": Y tanto que lo intentan ... ¡ pero no llegan !

Por cierto, cuando yo era joven, no se veía por ninguna parte el ahora famoso "I+D". No se consideraba la necesidad de potenciarlo: ¡ se le suponía sin más ! Así que un termómetro de la exasperación de nuestros gobernantes podría ser el número de letras de esa expresión. Ya vamos por el "I+D+i". ¿Cuál seguirá? ¿La "s" se "sostenible, la "m" de "motivación" o la "c" de "comestible"?

Y si se me permite una nota pesimista: la escasez y encarecimiento de materias primas y de combustible propiciará la pérdida de algunas ramas de la tecnología. Por ejemplo, la escasez de 3He puede suponer que aplicaciones de la nanotecnología sean inaccesibles en un futuro próximo.

Sunday, March 7, 2010

Mi vida en un barril

Cuando nacieron mis padres (antes de la Guerra Civil Española), el precio del petróleo era de $1.2 el barril. Claro, que $1.2 de antaño no eran lo mismo que ahora (no te da ni para un café en Starbucks). Teniendo en cuenta la inflación, el precio del petróleo en aquel entonces era de poco menos de $20 (en dólares del 2008). Cuando nació mi hermana mayor el precio del petróleo (ref. 2008) estaba aún más por debajo de los $20 (desde 1947 hasta 1971 el precio del petróleo aumentó por debajo de la inflación norteamericana). Así que cuando yo nací, el esfuerzo de mis padres para pagar el petróleo era menor que el que tuvieron que hacer mis abuelos.

Pero 1970 fue el año en el que la producción de petróleo de Estados Unidos empezó a declinar: el máximo fue de unos 10 millones de barriles al día (MBD). Luego vino la crisis energética del 1973, en el que los países árabes mantuvieron cinco meses de embargo de petróleo hacia Estados Unidos y sus aliados de Europa occidental. Y el precio del petróleo empezó a aumentar. La producción de petróleo de Arabia Saudita e Irán disminuyó en 1973 y 1974. Pero, si bien la producción Saudita volvió a aumentar, nunca lo hizo en Irán. El máximo de producción de petróleo de Irán fue precisamente en 1973 (6 MBD). A finales de 1978, la producción de petróleo Iraní fue de menos de 2 MBD. Es decir, una pérdida del 66% en tan sólo seis años. A principios de 1979 el Sha de Irán huyó del país (¿vaya coincidencia no?). Cuenta la leyenda que la revolución Iraní y la subsiguiente guerra Irán-Irak conllevó una reducción de la capacidad de producir petróleo y llevó el pánico a los mercados. Pero lo cierto es que la caída en la producción de petróleo en Irán había tenido lugar mucho antes (ver aquí), y los años 80 empezaron con un petróleo por encima de los $90 (ref. 2008).

Petróleo caro invita a las compañías petrolíferas a explotar adicionales fuentes de petróleo. A finales de los años 60 y principios de la década de los 70, se habían encontrado ricos yacimientos de petróleo en el Mar del Norte. Quisiera hacer notar que estas exploraciones tuvieron al clima como aliado. En efecto, la década de los 60 y 70 coincidieron con el periodo de NAO negativa más extenso jamás observado en los últimos 150 años (ver aquí). Una NAO negativa se traduce en un fuerte frío en Inglaterra (y el Mediterráneo), pero una NAO positiva provoca unas oleaje mucho más severo en el Mar del Norte (ver aquí) que empeora la actividad de las plataformas petrolíferas. No ha sido hasta principio de los años 90 que la NAO ha tomado unos valores positivos fuera de lo común. Así que la explotación del mar del Norte (y de otros yacimientos que no son rentables con un petróleo demasiado barato), junto con las políticas de reducción de consumo de petróleo, aplicadas durante la crisis energética, produjeron una oferta superior a la demanda. Siguiendo las leyes clásicas del mercado, bajó el precio del petróleo. Para cuando yo estudiaba en la universidad (1984), el precio del petróleo estaba por debajo de $40 (ref. 2008).

A pesar de un ligero repunte del precio del petróleo en 1991 (año del colapso de la Unión Soviética), el precio del petróleo continuó bajando a medida que terminaba mis estudios de Física y el doctorado en Geofísica. El mínimo del precio del petróleo de los últimos 30 años fue en 1998: el año en el que me doctoré. Otra vez por debajo de los $20 (ref. 2008). Durante este dulce periodo tuvo lugar la maratoniana ronda de Uruguay (87 meses) del General Agreement on Tariffs and Trade (GATT), que dio el pistoletazo decisivo a la Globalización.

En 1998 nos trasladamos a Estados Unidos, donde compramos un coche. La primera vez que llenamos el depósito pagamos la gasolina a menos de $1 el galón. Nunca más vimos ese precio. La gasolina fue subiendo desde entonces, a la par que el petróleo. Nos interesamos por un altillo y nos dijeron $19000, pero era muy pequeño. Para cuando decidimos comprar una casita, el altillo cutre costaba más de $40000: la burbuja inmobiliaria. Pero a su lado, el petróleo seguía aumentando (en Mayo del 2006, el petróleo subió a más de $70 el barril) y la burbuja inmobiliaria explotó. Las minicrisis provocadas por la explosión de las burbujas punto-com e inmobiliaria ligeramente redujeron el precio del crudo. Pero, desde el año 2002 el precio del petróleo estuvo aumentando exponencialmente hasta llegar a $143, el 30 de junio de 2008. La globalización colapsó y la economía mundial entró en recesión. La consecuente reducción de la demanda de hidrocarburos provocó su caída en picado hasta los $40.

Desde entonces, el precio del petróleo se ha duplicado ya que en 2010 ha recuperado los $80 el barril. En estos últimos diez años los siguientes países han sobrepasado su máximo de producción: Australia, Noruega, Omán, México y Rusia. Lo mismo la NAO negativa nos vuelve a echar una mano: ¡ Bien vamos !